China envía a un astronauta para una misión de un año en la estación espacial Tiangong
La misión marca un paso clave en el programa lunar chino, con un astronauta que permanecerá un año en órbita
China lanzó con éxito la nave tripulada Shenzhou-23 desde el centro espacial de Jiuquan, en el desierto de Gobi, para acoplarla a la estación espacial Tiangong, donde un astronauta permanecerá un año en órbita. Esta misión, iniciada la madrugada del lunes 24 de mayo de 2026, forma parte de los planes de Pekín para enviar humanos a la Luna antes de 2030 y consolidar su posición en la exploración espacial.
Lanzamiento y tripulación de la misión Shenzhou-23
El cohete Larga Marcha 2F despegó a las 23:08 hora local (15:08 GMT) y tras un vuelo de aproximadamente 3.5 horas, la nave se acopló a la estación espacial Tiangong, también conocida como “Palacio Celestial”. Según la Agencia de Vuelos Espaciales Tripulados de China (CMSA) y la agencia estatal Xinhua, el lanzamiento fue un éxito total y los astronautas se encuentran en buen estado.
La tripulación está compuesta por tres astronautas: el comandante Zhu Yangzhu, ingeniero espacial de 39 años; Zhang Zhiyuan, expiloto de la fuerza aérea de la misma edad, que realiza su primer vuelo espacial; y Li Jiaying, de 43 años, quien es el primer astronauta nacido en Hong Kong que participa en una misión espacial. Li Jiaying trabajó previamente en la policía de esta región semiautónoma.
Objetivos científicos y desafíos de la misión
El astronauta que permanecerá un año en órbita será seleccionado conforme avance la misión. La prolongada estancia permitirá estudiar los efectos de la microgravedad en el cuerpo humano, incluyendo la pérdida de densidad ósea, atrofia muscular, exposición a radiaciones, alteraciones del sueño y fatiga psicológica.
El astrofísico Richard de Grijs, profesor en la Universidad Macquarie en Australia, explicó que “un año en órbita representa un desafío distinto para los sistemas y para la salud humana, en comparación con misiones más cortas”. Además, destacó la importancia de que los sistemas de reciclaje de aire y agua funcionen con máxima eficiencia y la capacidad de manejar emergencias médicas en el espacio.
Durante su estancia, los astronautas realizarán experimentos en ciencias de materiales, física de fluidos y medicina, que son fundamentales para futuras misiones lunares y posibles viajes a Marte.
La ambición lunar y el avance espacial de China
China se encuentra en la etapa de desarrollo de la nave Mengzhou (“Nave de ensueño”), que está diseñada para reemplazar a las Shenzhou en misiones tripuladas lunares. El plan a largo plazo incluye la construcción de la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), un complejo científico habitado en la Luna que Pekín espera tener listo para 2035.
Desde 2011, China ha sido excluida de la Estación Espacial Internacional (EEI) debido a restricciones impuestas por Estados Unidos, lo que impulsó al país asiático a desarrollar su propia estación espacial. En la última década, ha logrado hitos como el alunizaje en la cara oculta de la Luna en 2019 y el aterrizaje de un robot en Marte en 2021.
Gracias a una inversión millonaria sostenida durante más de treinta años, China se posiciona ahora como una potencia espacial que compite directamente con Estados Unidos y su programa Artemis.
Para más información sobre los programas espaciales internacionales, puedes visitar el sitio oficial de la Organización de las Naciones Unidas.
La misión Shenzhou-23 representa un avance significativo para China en su objetivo de exploración lunar y demuestra la creciente capacidad tecnológica y científica del país en el ámbito espacial. El seguimiento de esta misión será clave para entender los límites humanos en misiones prolongadas fuera de la Tierra.
Image Source: https://ensegundos.do/2026/05/24/china-envia-un-astronauta-al-espacio-para-un-ano-en-su-camino-a-la-luna/
